sábado, 14 de mayo de 2016

La chica y el chico


Diane Arbus

Unas preguntas no son nada en un examen incierto. Leo como un turista, acodado en la barra, con la pulsera azul que le da permiso para escribir de todo. Me da la sensación de que hemos perdido lo que alcanza la vista, y algo está cerca de mí, una mano que se posa en mi vientre y me da un nombre. Soy la estatua de una relación que empezó en un concierto y ahora no sé cómo mirarme, cómo parecerme a ti. Esto es algo que me ocurre muchas veces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo inevitable

Qué difícil es alejarte de lo usual, hacer algo que sea un artificio que se parezca a lo poco, como si el silencio inventara a la muchacha...