domingo, 2 de octubre de 2016

Los árboles también descansan

La muerte y yo


En las estatuas del sigilo
hay un rompecabezas para partir,
algo de inusual hay en nuestro encuentro
que nadie entenderá,
¡qué mejor apoyo que tú, muerte!
Un beso que una mujer nunca me dará
para encontrarme bien,
una canción suena en el tocadiscos:
(el amante de la muerte soy)

Anoche terminé un dibujo
mientras escuchaba cerrar la puerta de la calle.
¿Habíamos estado juntos?
Aprobé las oposiciones, auxiliar de algo...
Este blog lo sustentaba ese sueldo,
podría escribir tantos poemas como quisiera
no publicables.

Podría vivir en algún lugar.
















Foto de Elliot Erwitt

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