sábado, 31 de diciembre de 2016

Changes

Acaba el año y acaba la calle donde dejé de seguirla, no podía hacer nada más. Un sol espléndido, y los pájaros que se quedaron en este invierno cantaban, por eso iba al banco del parque a escribir este texto. Nunca me había fijado tanto como ahora en esta calle; las fachadas blancas, las ventanas azules como un viejo pueblo de pescadores, la vieja que llevaba el carro de la compra, y esa cocina que no conocería, donde preparaba un plato suculento a su nieta. 
¿Para qué ir al banco del parque si desde esta ventana se ve la calle, y la nieta abre la puerta del portal y se monta en el coche de un amigo? La memoria es perecedera. Los peces del arroyo, por selección natural, aparecen en un suculento plato, pescados por el tío Miguel. Iré al arroyo a ver a los pescadores pensar en el amor, porque el tiempo cree en una dulce comedia entre el amor y un viejo caballero que tira colillas a las vías del Metro. Necesito este contexto porque ella está triste, lo sé. Todo esto lo escribo pues no sé llegar a su corazón. Imagino que soy el muchacho que lleva a la nieta a un viejo Bar y cenan pescado: pero por qué pescado, ¿no es verdad que hay algo de insólito en dos chicos que no pueden acercarse, que están solos, y que estarán solos el resto de sus vidas si quieren?

En poesía los cambios
son como velas apagadas
que alumbran la casa
de alguien que te está esperando.



Michael Kenna


viernes, 16 de diciembre de 2016

De Robert Capa a Philippe Halsman

Vengo de Madrid con la sensación de que no he visto mucho; me refiero a las dos exposiciones que vi en el Círculo de Bellas Artes y en Caixaforum. Robert Capa en el primero, fotoperiodismo. Philippe Halsman en el segundo, fotografía de moda. 
Cada vez estoy más cerca de la fotografía artística, y pongo un ejemplo: Paulo Nozolino. Capa busca reflejar los hechos, pero tenemos a Henri Cartier-Bresson que tiene ese lado artístico que no tiene Capa. Muchas de las fotografías que he visto que tira a Orson Well y otros, las podría haber tirado yo. Pero la foto de Cartier-Bresson al señor saltando el pequeño laguillo, solo se le ocurrió a él. Quizá ahí radique el arte. Paulo conoció a Bresson y su fotografía tiene ese estilo, siendo a la vez sumamente personal. A lo mejor Capa introdujo el estilo de fotos que estamos viendo en Alepo estos días. De hecho, en una conversación que tuve con Paulo Nozolino, me dijo que su trabajo de fotoperiodista, cuando le contrataron, sólo le duró 15 días. Le echaron porque sus fotos eran demasiado artísticas.
Por otro lado veo a Halsman, y hay una parte de él que no ha sido muy trabajada, y es su trabajo con los focos de luz artificial. Interesa más las fotos que hizo a Marylin Monroe. Life tira mucho. Dejo aquí una muestra de ello. A ver qué parece.


Robert Capa


Philippe Halsman


Paulo Nozolino


Henry Cartier-Bresson



miércoles, 7 de diciembre de 2016

Reflexiones sobre la existencia

Hoy hay una lectura que me desasosiega: 'Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré'. El significado de hacer una cruz en la arena, y que vengan esas palabras y la borren; y cada vez que haya una en el camino, esas palabras la hagan desaparecer. Dice Cernuda en Ocnos que sabe que Dios es un sueño, y que 'Me lo dijo el pájaro muerto, inerte sobre la tierra el ala rota y podrida.' Un estudiante imprudente de 1º de Lengua y Literatura española debería amar esa sinécdoque. El ala rota y podrida de un Dios que ha perdido su eficacia. Nietzsche buscó los fundamentos más profundos de los valores cristianos, más allá de los cuales él sentía que la mayoría de los cristianos rechazaba mirar. A veces medito la parábola del Publicano y el Fariseo, y veo en el Fariseo el nihilismo de Nietzsche, el nihilismo de Cernuda que busca de niño lo que no cambia, la Eternidad. Pero se hizo mayor y se produjo la ruina de una casa por la muerte, y despierta. Él lo llama 'caer en el mundo'. Y no le importa porque, enamorado, delirante, pierde el conocimiento sobre la realidad, hasta que el amado huye de sus brazos dejándolos vacíos. Y aunque lo ama todo, se da cuenta que todas estas cosas desaparecen y se encuentra solo. Entonces es cuando llama a Dios y le pide la eternidad. Y así, en una sinécdoque preciosa, se dio cuenta que Dios era un sueño; Dios ha muerto, diría Nietzsche.
Me pregunto por qué busca Nietzsche explicaciones en el cristianismo, si hay multitud de religiones. Y es desorbitado que alguien te pueda decir: 'Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré.' Es un concepto de Amor absoluto que no se puede expresar, en el que tienen cabida Nietzsche y Cernuda, o Teresa de Jesús. La cruz es el significado principal para el cristiano, saber llevar la propia cruz. Por eso Nietzsche habla de la muerte de Dios, porque el mundo moderno se ha topado con la figura de un hombre que está por encima de cualquier endiosamiento, el hombre no sufre con la tecnología y se produce el vacío, se pierde la perspectiva, porque esto no es verdad. 
Me gusta el acto de Amor de la Cruz, y está demostrado históricamente que sucedió. Luego la Resurrección es otra cuestión porque forma parte de la fe, y el hombre moderno no tiene fe. Hoy en día tener fe es muy complicado. La mayoría de los que vamos a la Iglesia es porque nos sentimos cansados y agobiados, y necesitamos de la fe. Y entonces se produce el choque con el mundo, con ese superhombre. Pero ese superhombre también existe en la Iglesia. Aquellos que le dicen al padre que sale todos los días en busca de su hijo perdido: Yo estoy siempre contigo y tú no me haces una fiesta. El publicano y el fariseo. En este siglo XXI, cómo vamos a venderlo todo para comprar el campo donde está escondido el tesoro. Solo podemos ser nihilistas para encontrar la riqueza de la fe.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Los árboles también descansan

LA ETERNIDAD DE LA ARENA


Me atrevo a pensar que los recuerdos
se convirtieron en sombras hace mucho tiempo,
y ahora hay que construir la vida de nuevo.

El edificio debe ser edificado sobre arena,
no hay rocas en nuestras vidas
y sí cada vez más silencios.

A veces nos hacemos preguntas
como que de quién es esa música
que levanta a los pájaros y los calla

y el vuelo es invisible, sosegado
como algún invierno más,
algún invierno que estarán otros

¿más sabios?, ¡qué importa!




















Foto de André Kertész 

domingo, 4 de diciembre de 2016

Los árboles también descansan

LA MIRADA DE LA PÉRDIDA

Y suspiro como los cuadernos
que escriben de nuestra vida.

Al final el desenlace parece desorbitado
para lo que anduvimos,

en mi nostalgia
prefieres operarte de algo
a mirarme a los ojos.

La ilusión puede decirme
en torno a una vela
como nos correspondimos,
y la vela puede sustituirse por otra.

Aquellas figuras antiguas
levantándose de la silla
y el corazón parecía una silueta libre,
una librería

en donde el lector compraba
un libro de poemas viejo.

















Bill Owens

Poema AMANECER de Tomás Segovia

Esta noche fue lo primero que hice, una especie de contemplación del poema Amanecer de Tomás Segovia. No como un absorto pensamiento como d...