sábado, 7 de enero de 2017

Los árboles también descansan

Mi proyecto de libro sigue y aquí va mi primera entrada de 2017.



Literatura


Me siento
como si hubieran abierto una tumba vacía,
alguien que no estuvo
no puede hacer preguntas,
alguien que desea morir
es amigo de lo invisible una vez más.

De puerta en puerta voy preguntando
igual que el que está perdido y conoce la respuesta
—la única respuesta que acaba vencida
por la tristeza del mundo—,
y entabla un diálogo con esa mujer
que vende sus mayores deseos.

Entonces miramos una misma situación
con ojos disconformes.
La duda surge
al encender un cigarrillo ya acabado,
si dará ese placer que necesito
para estar triste.

(Eres el límite que entiende mis fracasos.)
Quizá un testimonio tan certero
presencia, con escalofrío, la única verdad
que necesita la vida,
una verdad insólita y terrible
que solo tiene lo que no existe.






















Bill Brandt

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