domingo, 19 de febrero de 2017

Vivir

¿Qué te pasa?

Ella me tiró los tejos, y me di cuenta.

Entonces me fui a casa y no dije nada. Era un secreto. Vivía en el Bronx.

Siempre me daba las mejores cebollas,

y un día, al pagarle, me rozó los dedos.

¿Qué problema hay?

Le tiré los tejos con la mirada y estoy agobiado.

¿Por qué?

Aún estamos a un kilómetro de distancia y ya lo sabe todo New York.

Lo inevitable

Qué difícil es alejarte de lo usual, hacer algo que sea un artificio que se parezca a lo poco, como si el silencio inventara a la muchacha...