viernes, 17 de julio de 2020

Libro de aforismos

Sin saber muy bien lo que es, he leído muy poco, me dio por jugar con uno, pero creo que dejaré a las editoriales tranquilas con este libro. Llevo cuatro folios y este es el último que se me ha ocurrido:

*La mujer no se conforma con el chico de su vida, quiere también al hombre de quién se ha enamorado


David Lachapelle, fotógrafo

domingo, 5 de julio de 2020

La historia de Nacho

Esta es la historia de Nacho. Nacho buceaba y se dijo a sí mismo al ver el anzuelo, que qué sería para él morderlo. Debajo del agua hay mucho tiempo para pensar, y más si tienes una gran bombona de oxígeno. Se quedó quieto para comprobar cómo algún pez picaba y el maestro pescador empujaba toda su técnica para recoger a su presa. Nadie sabe las fotos que Nacho había hecho desde la profundidad, inferior a las peculiaridades del ser humano. De pronto Nacho se dijo que era hora de irse, emerger a la superficie por la playa y caminar hacia su apartamento para trabajar sobre las fotos. 
Una hora después se metió en la cámara oscura que se había hecho en el cuarto de baño y reveló el carrete. Luego había perfeccionado una técnica para escanear los negativos al ordenador y fue publicando las fotos en su blog, después de editarlas en un programa digital de edición. 
¿Por qué lo había hecho así? Porque encontró una Fundación dedicada a la fotografía artística que te hacía un estudio del blog, y Nacho había publicado 54 fotografías. Hizo cuatro inmersiones en cuatro días. Él se introdujo en la web de la Fundación y rellenó el formulario. Al mes y medio contactaron con él para decirle que tenían un poeta que haría los versos de las fotos, y lo publicarían todo en un libro. Nacho se alegró de no haber mordido el anzuelo.




Autorretrato en un espejo convexo, c.1524 - Parmigianino

viernes, 3 de julio de 2020

La grúa infinita

Éste va a ser mi próximo proyecto. Un libro que mezclo mi fotografía con mis poemas. Deseo que sea lento, que sea lo más inestable posible...



Pulsa para agrandar y leer el poema

martes, 30 de junio de 2020

Triángulo de las Bermudas

Escribir entraña un ejercicio de indagar en las leyendas, y a mí, ahora, me salen poemas como este. Es de un libro futuro que quiero acompañar con fotografías; el trabajo lo voy posponiendo a septiembre...

Triángulo de las Bermudas

Vigilar el tiempo perdido
para adorarlo en la nostalgia,
en ese lugar de origen, la fuente
hasta lo profundo del bosque,
donde todo, en esencia, nos lleva
desde la consonancia
hasta la desarmonía
No hay belleza más poderosa 
que saber lo que uno quiere,
y yo no lo sé

A veces la ventana es una mirada sorda
a nuestros deseos,
y como si hubiera piedad en la batalla
cuando al enemigo se le perdona la muerte,
lo que uno ve es el premio que olvidamos
en nuestra insuficiencia

(Tan solo las discrepancias son fingidas
para aquel que ya sabe el camino
de regreso a casa)

Busco la suavidad del ánimo
en los muebles que aún existen,
en la inmersión del recorrido de una alegría

Y sé de la espuma, de esa imaginación
que enreda en la descripción de las cosas,
y que al estar cerca de la orilla,
más estabilidad produce al ocultarse

Entonces llega el día al monasterio,
a la labor de fingir el silencio
como anhelo que todo lo entristece,
como recuerdo que pesa

jueves, 9 de abril de 2020

Antonio Cabrera vs Antonio Méndez Rubio


No un destello, / su pulso / casi sin claridad / cruza de cuerpo a cuerpo / cambiando de sentido. / Amanece y no es cierto / que lo que existe sólo / sea aquello que es visible: / verdad feliz de quien / lo puede ver. / Está / por verse la razón / de ese último silencio.

Antonio Méndez Rubio

El obstáculo

Reina una luz unánime que iguala / a todo ser, al darle a cada uno / su cantidad exacta de presencia; / aquí la arena tibia, allí la espuma; / más allá el horizonte / (un más allá imposible pero cierto); / a este lado las cañas, verticales, / como trazos sagrados; / y al fondo las colinas, abrasándose / de tanta claridad.

Al principio parece / que este esplendor del día lo confirma: / el que busca secretos no sabe ver las cosas; / nada está oculto; todo se explica en su contorno.

Y, sin embargo, basta / con retornar, aun levemente, a la niebla pura / que son los pensamientos / para que tanta luz desafiante / abdique en la conciencia, / y cuanto era en los ojos bendita precisión / —flor que es flor, rosa suficiente y firme— / adquiera nuevo rostro, una máscara / que lo hace incomprensible pero idéntico, / como un animal doble que segrega / su propia ocultación / y confunde su cuerpo con su cuerpo, / desdibuja los límites, las formas, las razones, / y acaba pareciéndose a sí mismo, / inmaculado y obvio.

Escucho palpitar un corazón sombrío / bajo el radiante obstáculo de su piel clamorosa.

Antonio Cabrera


Las estrellas ya están apagadas cuando percibimos su luz: así podría empezar una manera de destruir la realidad, o acercarse al propósito de una redención de la que, de forma dispar, hablan Antonio Méndez Rubio y Antonio Cabrera en estos dos poemas. Ya Baudrillard hablaba del simulacro diciendo que, si ‘lo real está desapareciendo, no es debido a su ausencia; es más, hay demasiada realidad. Y es ese exceso de realidad lo que pone fin a la realidad.’
          Habríamos podido disimular las dos asonancias de una misma disposición, al acercar El obstáculo, de A. Cabrera, al pensamiento, mientras A. Méndez Rubio no teje sus credenciales en la Naturaleza, si no que hay algo más allá, más armónico, por debajo, sin que la claridad lo organice. Lo llama carente de claror, como si A. Méndez Rubio hubiera encontrado una propuesta a la excelente descripción de la que habla A. Cabrera, cuyo significado lo encuentra en nada oculto, y el obstáculo, la propia mente. Ya Nietzsche decía que ‘las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son’, y me temo que tanto A. Cabrera, como A. Méndez Rubio buscan una nueva teoría para el mundo, es decir, para el verso. En Abierto por obras, A. Méndez Rubio sintetiza en palabras de una de las protagonistas de El desierto rojo, una de las películas de Antonioni (1964) la desesperación del ser moderno, cuyas palabras: ‘Hay algo terrible en la realidad. Pero no sé lo que es. Y nadie me lo dice’, dirigen una mirada contraria a lo que sopesan los dos poemas; Antonio Cabrera citaría al pensamiento como origen de ese ‘algo terrible’, mientras A. Méndez Rubio oculta su refugio en algo más allá de la Naturaleza, por debajo. Se pregunta por la razón de ese ‘silencio último’.
          A partir de aquí dejo al lector que se deleite, ante todo, con estos dos poemas bellos en los que buscamos hoy más que nunca explicaciones a nuestro mundo.

Libro de aforismos

Sin saber muy bien lo que es, he leído muy poco, me dio por jugar con uno, pero creo que dejaré a las editoriales tranquilas con este libro....